Así es… ¡la Administración Pública! Hasta las instrucciones de uso de un vulgar urinario de un centro de salud de Madrid cumplen a rajatabla las más estrictas normas de documentación: cada papel se presenta por duplicado, sellado y compulsado. Y por si no queda claro, sellado dos veces.
Si con esto, no eres capaz de acertar dentro y tirar de la cadena luego, es que lo tuyo no tiene arreglo.


Joder, qué putada.
La primera me sale bien, meo, acierto, y tiro de la cadena. Pero con la segunda no hay manera. Ni gota sale, oiga.
El Estado represor no sabe ya ni cómo acosarnos.