Furia de Titanes, o por qué esta avalancha de remakes

La producción cinematográfica es un negocio donde uno necesita, aparentemente, una bola de cristal para tener éxito. Asistimos año tras años a una avalancha de estrenos donde abundan las películas pésimas, y donde todos se pelean por dar con el Avatar de turno que salve la cuenta de resultados. ¿A qué se debe que tanta gente capaz haga tantas películas malas?

Como se explica en el estupendo blog  The Hollywood Economist, los 6 mayores estudios no son sólo productoras de películas, sino también gigantes de la distribución. Sus elevados costes de operación les exigen que llenen el número limitado de ventanas de exhibición de que disponen con las películas que más potencial de generación de ingresos tengan, independientemente de su rentabilidad final. Esto se debe a que su mayor fuente de dinero para pagar esos costes de operación proviene del porcentaje de distribución que obtienen de los ingresos brutos generados por estas películas. De este modo, todos los años los estudios apuestan por un cierto número de películas, las que consideran que tienen mayor potencial de convertirse en los taquillazos que pagaran las facturas. Una película independiente puede ser extremadamente rentable, pero si no se estima que recaude más de 100 millones de dólares, entonces ni siquiera considerarán distribuirla.

La necesidad de asumir riesgos está en el propio corazón de la industria del cine. Es difícil acertar con la nota justa en el momento adecuado, y de hecho considero que su principal problema es que intentan asegurar el éxito demasiado, de ahí que veamos las siguientes tendencias:

  • Remakes. Miles de ellos. Muchos completamente innecesarios, y que son poco más que copias plano a plano de películas clásicas con estrellas de moda y efectos especiales remozados.
  • Adaptaciones de comics: Claro, tenemos ya casi un siglo de historias narradas visualmente que se pueden trasladar a la gran pantalla con un ingente despliegue de efectos especiales. No hace falta tener ninguna idea nueva.
  • Un grupo muy limitado de estrellas con salarios descomunales. Si logran traer a sus fans al cine se les paga lo que pidan.
  • Franquicias. La peli puede ser un asco, pero venderemos miles de peluches, figuras articuladas, videojuegos, adaptaciones oficiales al cómic, etc. Y si no vas a verla, no tendrás nada de qué hablar con tus amigos adolescentes durante las próximas 3 semanas.
  • Insipidez y corrección política. Las películas quieren llegar a todo el mundo, conectar con todo el mundo, no ofender a nadie. Se modifica y se retuerce la historia original si hace falta para lograrla. Se liman todas las aristas. Y luego se preguntan por qué nadie las recuerda.

Un ejemplo práctico.

Ahora bien, los grandes estudios en realidad no viven de los lanzamientos anuales por muy exitosos que sean, sino de las vacas lecheras que constituyen sus catálogos. No obstante, hasta esto parece estar en peligro; situaciones como las de MGM, en venta, les están haciendo ver aún más las orejas al lobo. La delicada posición financiera en que se encuentra MGM se ha visto propiciada por unas previsiones excesivamente optimistas acerca de unos ingresos que se están reduciendo con el declive de los ingresos por la venta de DVDs y las licencias de emisión televisiva. Aunque la distribución digital por Internet resulta prometedora, hay mucho por hacer todavía para que compense la bajada de ingresos, entre otras cosas construir plataformas de distribución de pago que aseguren los ingresos y seguir pagando a sus cabilderos de Washington para que hagan que el gobierno persiga con dureza las descargas no autorizadas y presione a los gobiernos extranjeros para que hagan lo propio (¿os suena esto?).

Al final son siempre negocios.

Acerca de multimaniaco

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4 respuestas a Furia de Titanes, o por qué esta avalancha de remakes

  1. Nah, tampoco es algo nuevo. Ni siquiera el hype es algo nuevo. Adaptaciones literarias (englobemos el cómic aquí aunque sea más reciente) hay desde que existe el cine. Versiones de “El Ladrón de Bagdad” o “The Front Page” hay incontables. Y el primer blockbuster digno de ese nombre, Lo Que El Viento Se Llevó, estaba basado en un best-seller y llegó precedido de lo que hoy llamaríamos un enorme hype. Y eso sin youtube ni televisión para cansinizar al personal, ni siquiera merchandising.

    Lo que si es actual es que no se arriesga, se acude a lo seguro y, sobre todo, se inunda el mundo con falsas expectativas asentadas en una frase: “esto mola”. Es peor: en aras de no querer decepcionar al potencial público cada vez se hacen más adaptaciones de libros o cómics que apenas guardan diferencias con la fuente original (error tremendo de quien no capta la diferencia entre los medios). Curiosamente, si se hacen remakes, todo el mundo quiere de repente “rebootear” a gusto (perdón por el palabro).

    Sobre el franquiciado y el merchandising, yo diría que la tendencia actual la estableció, no Star Wars, sino Batman: una película que vendió muchísimo merchandising *antes* de su estreno, incluyendo discos y muchas, muchas camisetas, con lo cuál probablemente estuvo amortizada antes de él. Y que como consecuencia trajo para muchos una enorme decepción; pero la base del futuro negocio ya estaba establecida y se ha mantenido firme hasta hoy.

    Y me voy a currar, hala🙂

  2. nach dijo:

    Igual es que yo estoy muy condicionado, pero no deja de parecerme curiosa la casualidad de que se estrene el remake de “Furia de Titanes” coincidiendo con el lanzamiento de “God of War III” para PS3.

    A lo mejor hace unos años podía ser casual. Pero en un momento en el que la industria del videojuego supera en beneficios a la del cine, con un juego que ha costado producirlo 40 megadólares y que ha vendido 1.1 millones de copias en la primera semana, ya no me parece tan casual. Cada vez veremos más y más correlación entre estas dos industrias, y tampoco me extraña…

  3. multimaniaco dijo:

    @Otis, efectivamente, no son tendencias nuevas, sino tendencias en las que se profundiza debido a las características financieras de la maquinaria que ellos mismos han montado. Me preocupa lo que implica para los productores de películas independientes y para gente que quiere correr más riesgos creativos.

    @Nach, la relación con los videojuegos es también una tendencia interesante. De hecho, Avatar me recordó tan tremendamente a StarCraft que no dejaba de pensarlo mientras veía la peli. Hay muchas películas con escenas que parecen directamente concebidas para fases del videojuego. Incluso el trabajo gráfico, ahora que hay tanto CGI, parece pensado para matar dos pájaros de un tiro. ¿Reutilizar el diseño de los gráficos de Pandora para un MMORPG? He oído ideas peores…

    Bola extra relacionada: esta noticia tuiteada ayer y compartida por varias personas en Reader y Facebook hablando de la súbita carrera de los estudios por adaptar las películas rodadas en 2D a 3D para incrementar la recuperación de la inversión. La cosa tiene mucha más miga de la que inicialmente parece.

  4. Ah, pero los cineastas independientes no creo yo que vayan a encontrarse más dificultades que antes, si en realidad antes tampoco les estrenaban las películas.
    Me explico; si un cine estrena cine independiente puede ser por dos cosas: una, porque la ley le obliga a cumplir cuotas (cine europeo, cine en español, cine en catalán, whatever) y ése es el hueco por donde algunas (muy pocas) películas pueden meter la cuña. Dos, porque se trate de una sala que proyecte ese tipo de películas como norma (hay pocas, pero las hay) y en ese caso no existe competición, igual que antes tampoco lo había. El problema, nunca me canso de decirlo, no es de producción, sino de distribución y, sobre todo, de exhibición (el número de salas es limitado y decreciente, y proyectar cuesta muy caro si no lo puedes compensar con ingresos extra, vulgo palomitas y refrescos).

    Que sí, que hay distribuidoras que de vez en cuando se hacen cargo de películas independientes, pero normalmente porque ya están hechas, pueden dar buen resultado y, entonces, se les da salida. Es lo que pasa en USA con Almodóvar: se vuelven locos por tener sus films, pero a ver cuántos distribuidores useños ponen dinero para que haga su próxima peli. Lo pongo como ejemplo tonto.

    En cualquier caso, el cine independiente, el que no se basa en tresdeses, ieleemes, camerons o similares, ya tiene una puerta de escape; de hecho, una que hace que se vean y se vayan a ver mucho más sus películas que lo que hubiesen soñado hace sólo unos años, y esa puerta se llama internet. Ése será el canal de exhibición de un futuro muy cercano si los lobbies de distribución y exhibición no consiguen que se “cape” la red. Naturalmente plantea un interrogante: ¿será rentable? Pero, desde luego, por formato no va a ser. A ver cuántas películas independientes conoces que sean siquiera en Cinemascope😉

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